{"id":2022376,"date":"2021-03-16T13:38:41","date_gmt":"2021-03-16T13:38:41","guid":{"rendered":"https:\/\/forloveatart.com\/product\/sin-titulo-12\/"},"modified":"2023-01-25T18:21:58","modified_gmt":"2023-01-25T18:21:58","slug":"sin-titulo-12","status":"publish","type":"product","link":"https:\/\/forloveatart.com\/en\/producto\/sin-titulo-12\/","title":{"rendered":"Sin T\u00edtulo"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin-bottom: .0001pt;line-height: normal\" data-mce-style=\"margin-bottom: .0001pt; line-height: normal;\"><b><span style=\"font-size: 12.0pt\" data-mce-style=\"font-size: 12.0pt;\">GEOMETR\u00cdA Y ENIGMA<\/span><\/b><b><\/b><\/p>\n<p>Juan Manuel Bonet<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin-bottom: 12.0pt;line-height: normal\" data-mce-style=\"margin-bottom: 12.0pt; line-height: normal;\"><span style=\"font-size: 12.0pt\" data-mce-style=\"font-size: 12.0pt;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal\" data-mce-style=\"mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto; line-height: normal;\"><span style=\"font-size: 12.0pt\" data-mce-style=\"font-size: 12.0pt;\">&#8220;El artista es un navegante condenado a expresar<br \/>su propia ceguera&#8221;.\u00a0<b>A.R.<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal\" data-mce-style=\"mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto; line-height: normal;\"><span style=\"font-size: 12.0pt\" data-mce-style=\"font-size: 12.0pt;\"><br \/>De ese espacio m\u00e1gico que es el Estrecho, Antonio Rojas, navegante de la<br \/>pintura, que vuelve siempre all\u00e1, a diario en la memoria, ha sabido extraer la<br \/>m\u00fasica \u00fanica, tan suya, de su obra. A finales del pasado invierno,<br \/>sobrevolando, en el bimotor de h\u00e9lice de Royal Air Maroc, esos parajes<br \/>presididos por el Pe\u00f1\u00f3n de Gibraltar, en un d\u00eda despejado y en calma, y<br \/>contempl\u00e1ndolos luego, desde el sosiego provisional y que ahora mismo a\u00f1oro del<br \/>Hotel Dawliz de T\u00e1nger, me acord\u00e9 de \u00e9l, de los muelles y f\u00e1bricas y naves en<br \/>los que se inspira, de su \u00cdrsele la mirada y el pensamiento tras barcas y<br \/>nubes, de su trabajar durante el verano de 1997 en un edificio que fue de la<br \/>Marina, de sus fotograf\u00edas tan Nueva Objetividad del mar y del rectil\u00edneo pero<br \/>fluctuante dibujo que sobre \u00e9l trazan las cuerdas de los barcos.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal\" data-mce-style=\"mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto; line-height: normal;\"><span style=\"font-size: 12.0pt\" data-mce-style=\"font-size: 12.0pt;\">En la casa-estudio madrile\u00f1a de Antonio Rojas, pr\u00f3xima<br \/>a Ant\u00f3n Mart\u00edn. Antes de los cuadros, la grata muralla de los libros. Est\u00e1<br \/>leyendo, fascinado, Le rivage des Syrtes, la maravillosa novela de Julien Gracq,<br \/>que su editor espa\u00f1ol ha tenido la feliz idea de publicar bajo una<br \/>sobrecubierta con un Giorgio de Chirico metaf\u00edsico. Tiene sobre la mesa -se lo<br \/>ha regalado Manuela- el volumen de Austral donde Javier P\u00e9rez Bazo ha reunido<br \/>Puerto de sombra y Agor sin fin, dos de los relatos vanguardistas de Juan<br \/>Chab\u00e1s, al primero de los cu\u00e1les, cuya primera edici\u00f3n apareci\u00f3 en el Madrid de<br \/>1 928, recurr\u00ed para titular el texto que escrib\u00ed en 1 992, para el cat\u00e1logo de<br \/>su primera individual con Antonio Mach\u00f3n. Ha estado a punto de titular, con<br \/>Michel Rio, Melancol\u00eda Norte, la reciente exposici\u00f3n realizada con Siboney en<br \/>Santander. Esta exposici\u00f3n gaditana comisariada por Mar\u00eda Antonia de Castro se<br \/>llamar\u00e1 La mirado oblicua, y en ella quedar\u00e1n recogidos los doce \u00faltimos a\u00f1os<br \/>de su trabajo. (Melancol\u00eda norte, qu\u00e9 curioso en el caso de alguien oriundo de<br \/>la zona m\u00e1s meridional de la pen\u00ednsula: siempre se es el Norte de alg\u00fan Sur).<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal\" data-mce-style=\"mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto; line-height: normal;\"><span style=\"font-size: 12.0pt\" data-mce-style=\"font-size: 12.0pt;\">Este estudio que ocupa desde hace unos meses no es, ni<br \/>mucho menos, el primero que tiene Antonio Rojas en Madrid. El -primero de<br \/>todos, que visit\u00e9 a los pocos meses de que \u00e9l se estableciera aqu\u00ed, estaba en<br \/>el Barrio de la Concepci\u00f3n, al que se asomaba por sus ventanas, en busca de<br \/>inspiraci\u00f3n urbana, por un lado muy italiano y, ya, metaf\u00edsico. Luego residi\u00f3<br \/>durante bastante tiempo no muy lejos de all\u00e1, por la parte de la calle Alcal\u00e1,<br \/>en otra que lleva el nombre del poeta sevillano Gutierre de Cetina. Ah\u00ed lo<br \/>visit\u00e9 varias veces la amplia vista sobre la ciudad me gustaba mucho,<br \/>especialmente al atardecer. Estuve en una ocasi\u00f3n, por \u00faltimo, en otro estudio<br \/>que tuvo durante menos tiempo en un s\u00f3tano de la calle Villalar, a dos pasos de<br \/>la Puerta de Alcal\u00e1, un estudio abarrotado de cartonajes de la empresa con la<br \/>que lo compart\u00eda. (Leyendo un texto de Enrique Andr\u00e9s Ru\u00edz, uno de sus mejores<br \/>int\u00e9rpretes, para el cat\u00e1logo de su individual de 1995 con Magda Belloti,<br \/>compruebo que no llegu\u00e9 a conocer otro quinto estudio, por Ciudad Lineal, en un<br \/>local que antes hab\u00eda sido tintorer\u00eda).<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal\" data-mce-style=\"mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto; line-height: normal;\"><span style=\"font-size: 12.0pt\" data-mce-style=\"font-size: 12.0pt;\"><br \/>En cualquier caso, Antonio Rojas reconstruye siempre el mismo tipo de estudio,<br \/>a mitad de camino entre el desorden y el orden, con ligero predominio de este<br \/>\u00faltimo. Siempre algunas im\u00e1genes ajenas, principalmente postales e<br \/>invitaciones, tambi\u00e9n con un equilibrio entre lo cl\u00e1sico -Piero, por ejemplo, y<br \/>su Sue\u00f1o de Constantino, que siempre le ha hecho compa\u00f1\u00eda-, y lo moderno. Junto<br \/>a los cuadros, una enorme cantidad de cuadernos de apuntes, generalmente<br \/>recubiertos de dibujos y acuarelas, aunque tambi\u00e9n haya en ellos, ocasionalmente,<br \/>textos.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal\" data-mce-style=\"mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto; line-height: normal;\"><span style=\"font-size: 12.0pt\" data-mce-style=\"font-size: 12.0pt;\"><br \/>El sentimiento, la po\u00e9tica del Estrecho, Antonio Rojas los comparte con<br \/>Guillermo P\u00e9rez Villalta y Cherna Cobo, los otros dos pintores importantes que<br \/>ha dado Tarifa al arte espa\u00f1ol de este fin de siglo, y sus dos primeros<br \/>mentores en este terreno, junto al llorado Carlos Alcolea, una de las primeras<br \/>personas a las que conoci\u00f3 en Madrid, precisamente gracias a ellos. De una<br \/>reciente conferencia de Antonio Rojas en San Roque: &#8220;Cuando mi pintura se<br \/>aproxima a De Chirico es porque su etapa metaf\u00edsica me descubre ese lado<br \/>tambi\u00e9n metaf\u00edsico que tiene mi pueblo natal, Tarifa&#8221;, y a prop\u00f3sito de<br \/>sus dos predecesores: &#8220;de ellos aprend\u00ed que la pintura no deja de ser una<br \/>ficci\u00f3n&#8221;.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal\" data-mce-style=\"mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto; line-height: normal;\"><span style=\"font-size: 12.0pt\" data-mce-style=\"font-size: 12.0pt;\">Geometr\u00eda y enigma. Releyendo ahora los textos que a<br \/>lo largo de los a\u00f1os he ido escribiendo en torno a la pintura de Rojas,<br \/>compruebo que ya empleaba yo esta f\u00f3rmula, en el primero de todos, el que en 1<br \/>986 figur\u00f3 en el modesto cat\u00e1logo -en realidad, una tarjeta doble, en blanco y<br \/>negro de su primera individual algecire\u00f1a, chez Magda Belloti. Geometr\u00eda y<br \/>enigma: siempre oscila su pintura entre esos dos polos, y en ese sentido hay<br \/>que mencionar su presencia en Sue\u00f1os geom\u00e9tricos, la colectiva que en 1993<br \/>prepar\u00e9 para Arteleku de San Sebasti\u00e1n que luego se vio en Madrid, en Elba Benitez,<br \/>eran otros tiempos, y en la que tuve tambi\u00e9n mucho inter\u00e9s en que figurara otro<br \/>pintor del mar, el canario Luis Palmero.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal\" data-mce-style=\"mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto; line-height: normal;\"><span style=\"font-size: 12.0pt\" data-mce-style=\"font-size: 12.0pt;\"><br \/>Roma: dos a\u00f1os despu\u00e9s de haber pasado por los Delfina Studios de Londres<br \/>-recordemos el monumental y hermoso pol\u00edptico de diez piezas, con un total de<br \/>siete metros de ancho, titulado London Days (1 992) expuesto este mismo a\u00f1o en<br \/>Antonio Mach\u00f3n, donde tambi\u00e9n se mostraron algunos apuntes de docks- se sit\u00faa,<br \/>durante el curso 1 993-1 994, una estancia m\u00e1gica, encantada, en nuestra Academia<br \/>romana. La capital italiana, vista desde esas altas ventanas como en un cuadro<br \/>de Corot, la posibilidad de confrontarse al arte italiano de todos los siglos<br \/>-\u00e9l se fij\u00f3 especialmente en el Trecento-, y tambi\u00e9n al \u00faltimo gran momento de<br \/>esa tradici\u00f3n, los a\u00f1os diez y veinte, el tiempo de la metaf\u00edsica, de los<br \/>Valor\u00ed Plastici, del Novecento, tiempo clave para Antonio Rojas, como para el<br \/>resto de los pintores agrupados por Dis Berl\u00edn, de 1990 en adelante, en las<br \/>colectivas de El retorno del hijo pr\u00f3digo y por Nicol\u00e1s S\u00e1nchez Dura y yo mismo<br \/>en Muelle de Levante (1995), a varios de los cuales volveremos a encontrarnos a<br \/>finales de este a\u00f1o final de siglo, en Canci\u00f3n de las figuras, la muestra, de<br \/>t\u00edtulo egureniano, que Enrique Andr\u00e9s Ru\u00edz prepara para la Real Academia de<br \/>Bellas Artes de San Fernando. (Roma: destino com\u00fan de no pocos de los pintores<br \/>en cuesti\u00f3n adem\u00e1s de Antonio Rojas, por la Academia han pasado ya Manuel S\u00e1ez,<br \/>Mar\u00eda G\u00f3mez, Jo\u00e9l Mestre, Marcelo Fuentes &#8230; ).<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal\" data-mce-style=\"mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto; line-height: normal;\"><span style=\"font-size: 12.0pt\" data-mce-style=\"font-size: 12.0pt;\">Cl\u00e1sicos a los que acude Antonio Rojas. Piero, por<br \/>supuesto, y Giotto, y Fra Ang\u00e9lico. Zurbar\u00e1n, en cuya Visi\u00f3n de San Pedro<br \/>Nolasco, que ha reproducido en el cat\u00e1logo de su reciente exposici\u00f3n en la<br \/>Galer\u00eda Siboney de Santander, se ha inspirado para un fascinante cuadro de este<br \/>mismo a\u00f1o, un cuadro en equilibrio inestable, precario, imposible, y sin<br \/>embargo significativamente titulado Continuidad, un t\u00edtulo que hay que poner en<br \/>relaci\u00f3n con otro: Espejo de continuidad (1995). En el tr\u00e1nsito entre dos<br \/>siglos, C\u00e9zanne, Juan Gris y otros cubistas. Ciertos rusos, y entre ellos de un<br \/>modo especial Liubev Popova. El Magritte m\u00e1s aparentemente &#8220;normal&#8221;.<br \/>Y, obviamente, los metaf\u00edsicos italianos, Giorgio de Chirico, Carlo Carr\u00e1,<br \/>Giorgio Morandi&#8230;<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal\" data-mce-style=\"mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto; line-height: normal;\"><span style=\"font-size: 12.0pt\" data-mce-style=\"font-size: 12.0pt;\">Geometr\u00eda y enigma, s\u00ed. Mar geom\u00e9trico. El Estrecho,<br \/>Tarifa, los vol\u00famenes de su caser\u00edo -ya presente en su obra naturalista de<br \/>adolescencia, excluida de esta retrospectiva, aunque algunas obras de finales<br \/>de los a\u00f1os setenta presenten intuiciones ya de pintor-, su Puerto protector (1<br \/>995) y sus muelles y su espig\u00f3n y su faro, los hangares, las viejos f\u00e1bricas<br \/>&#8230; Mar de la memoria. Mar on\u00edrico. Antonio Rojas, a \u00c1ngeles Villalba, en el<br \/>bolet\u00edn que la Fundaci\u00f3n Coca Cola edit\u00f3 con motivo de la presentaci\u00f3n de parte<br \/>de su colecci\u00f3n -en la que figura precisamente Puerto protector- en Arco&#8217;97:<br \/>&#8220;Ese mar fronterizo, que desde mi infancia se grab\u00f3 en mi memoria, ahora<br \/>sublimado por el recuerdo, me hace tener una idea particular del<br \/>universo&#8221;, o dicho de otra manera, tambi\u00e9n por el pintor, a Enrique Andr\u00e9s<br \/>Ru\u00edz, que lo recoge en su texto ya mencionado de 1995: &#8220;El mundo reducido<br \/>a un lugar&#8221;.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal\" data-mce-style=\"mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto; line-height: normal;\"><span style=\"font-size: 12.0pt\" data-mce-style=\"font-size: 12.0pt;\">El mundo: desde que lo contempl\u00e9 por primera vez, El<br \/>peso del mundo (1992), visi\u00f3n c\u00f3smica y cristalina, de dos metros de alto por<br \/>dos de ancho, que aquel a\u00f1o figur\u00f3 en su primera individual con Antonio Mach\u00f3n,<br \/>de donde pas6 a la colecci\u00f3n de Endesa en el Museo de Teruel, y que ahora podr\u00e1<br \/>contemplarse en C\u00e1diz, me pareci\u00f3 uno de los grandes cuadros de Antonio Rojas,<br \/>una de las mejores s\u00edntesis de su modo de estar, s\u00ed, en el mundo. De una nota<br \/>suya reciente: &#8220;A veces pienso que el planteamiento de mi pintura se<br \/>reduce a unos pocos problemas tales como la luz, el dibujo y los l\u00edmites. Pero<br \/>trato de o\u00edr el eco del mundo&#8221;.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal\" data-mce-style=\"mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto; line-height: normal;\"><span style=\"font-size: 12.0pt\" data-mce-style=\"font-size: 12.0pt;\">Tan Antonio Rojas como esos cuadros de gran formato,<br \/>son, en el otro extremo, otros peque\u00f1os, que revelan una admirable capacidad de<br \/>concentraci\u00f3n. Espiritual (1996), por ejemplo, que figur\u00f3 en su segunda<br \/>individual con Antonio Mach\u00f3n, es un cuadro nimbado por un especial misterio, y<br \/>que me atrae de un modo muy especial, como me atraen ciertos bodegones o<br \/>ciertas marinas de Luis Fern\u00e1ndez.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal\" data-mce-style=\"mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto; line-height: normal;\"><span style=\"font-size: 12.0pt\" data-mce-style=\"font-size: 12.0pt;\">La metaf\u00edsica. Antonio Rojas sostiene, por decirlo con<br \/>Vicente Llorca, &#8220;un discurso de lo permanente y lo sublime&#8221;. un<br \/>discurso a contramano, aunque \u00faltimamente se haya reforzado su presencia<br \/>p\u00fablica, y se sucedan, mal que les pese a algunos, las comparecencias<br \/>expositivas rotundas de pintores por lo dem\u00e1s tan diversos entre si como pueden<br \/>ser Antonio Rojas, s\u00ed y Dis Berl\u00edn, Pelayo Ortega, Manuel S\u00e1ez, Mar\u00eda G\u00f3mez,<br \/>Jo\u00e9l Mestre, Marcelo Fuentes, Angel Mateo, Charris, Gonzalo Sicre&#8230;<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal\" data-mce-style=\"mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto; line-height: normal;\"><span style=\"font-size: 12.0pt\" data-mce-style=\"font-size: 12.0pt;\"><br \/>El mar, las islas. El mar de Tarifa, recreado en la memoria, en sus sucesivos<br \/>estudios madrile\u00f1os. El mar, sus olas, las nubes lentas que sobre \u00e9l cruzan,<br \/>las barcas y los buques que lo surcan -hab\u00eda muchas barcas en su producci\u00f3n de<br \/>1996-, el puerto, los muelles, los faros que ayudan a la navegaci\u00f3n. El cuerpo,<br \/>tambi\u00e9n, y el propio rostro humano, reducidos a su m\u00ednima expresi\u00f3n, y en ese<br \/>sentido recuerdo como una serie importante aquella de las islas, islas que<br \/>nac\u00edan de tumbar el rostro humano, islas negras, islas, me dice ahora su autor,<br \/>que nacieron de una reflexi\u00f3n sobre la muerte, en un momento en que se<br \/>encontraba muy afectado por la de Manolo Montenegro, su primer galerista<br \/>madrile\u00f1o, y descubridor de tantos de los nombres que hoy cuentan &#8230;<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal\" data-mce-style=\"mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto; line-height: normal;\"><span style=\"font-size: 12.0pt\" data-mce-style=\"font-size: 12.0pt;\"><br \/>&#8220;Pintar es tallar en la superficie los espacios so\u00f1ados&#8221;. ha escrito<br \/>l\u00facidamente Antonio Rojas. Pintura minuciosa, morosa, esencial, grave,<br \/>reflexiva, repetitivo Pintura sin prisas, sin horarios: lo opuesto a nuestra<br \/>vida actual de hommes press\u00e9s, y por eso mismo \u00e9l, que quiere &#8220;parar el<br \/>tiempo&#8221;, ha podido pintar un tondo que representa un reloj, reloj antiguo,<br \/>tal vez ferroviario, que marca horas lentas, provincianas. Pintura sin moda,<br \/>sin siglas, sin manifiestos, aunque su autor guste de escribir y lo que escribe<br \/>sea de notable inter\u00e9s. Pintura en la que tiene m\u00e1s bien poca importancia la<br \/>idea de &#8220;evoluci\u00f3n&#8221;. Pintura silenciosa, de solitario, aunque acepte<br \/>que su soledad se junte con otras, por ejemplo en colectivas como las<br \/>mencionadas. Pintura que ahonda en un muy especial sentimiento de\u00a1 color,<br \/>colores graves, negros, azules, grises met\u00e1licos, ocres, rojos y rosas,<br \/>violetas, pardos, amarillos&#8230; Pintura de sombras -Aut\u00e9ntica l\u00ednea de sombra<br \/>(1996), saludando de paso a Joseph Conrad- y luces en la noche, destiladas en<br \/>la memoria. Pintura que se basa en un conocimiento de la tradici\u00f3n figurativa,<br \/>y me llama la atenci\u00f3n, de repente, un tierno y leve apunte casi impresionista<br \/>para Adriano, su hijo mayor, de nombre deliberadamente &#8220;romano&#8221;: un<br \/>nocturno de una playa cercana a Tarifa, la de Bolonia (Roma siempre: Baelo<br \/>Claudia&#8221;, con luna llena, pintado ah\u00ed mismo, me dice, en la oscuridad.<br \/>Pintura que a pesar de esa base tradicional, deliberadamente, no se limita a ella,<br \/>sino que se sit\u00faa en otro espacio, a la fuerza moderno. Pintura de Transe\u00fante<br \/>de hilos tensos (1992) -&#8220;t\u00edtulo de raro poeta funambulista<br \/>esquinado&#8221;, escrib\u00ed entonces-, en la que, de repente, todo el mar pasa por<br \/>un embudo, o en la que sobre una trama geom\u00e9trico aparecen representados un<br \/>l\u00e1piz, o unas enormes flechas, o en la que un laberinto de muelles reposa sobre<br \/>un \u00fanico v\u00e9rtice. Pintura tranquila, pero a la postre inquietante. Pintura con<br \/>&#8220;grietas y espejismos&#8221;, como lo ha indicado Fernando Huici en 1992,<br \/>en su rese\u00f1a para El Pa\u00eds de la primera individual de\u00a1 pintor con Antonio<br \/>Mach\u00f3n. Pintura geom\u00e9trico y de factura contenida -en la l\u00ednea de Zurbar\u00e1n,<br \/>Juan Gris, Popova y otros constructivistas rusos, F\u00e9lix Vallotton al que lleg\u00f3<br \/>gracias a Alcolea, los Valori Plastici, Luis Fern\u00e1ndez-, pero detr\u00e1s de la<br \/>cual, hay horas de dibujo autom\u00e1tico, de febril buceo, de acuarelas<br \/>exploratorias de un mundo interior, a veces por un lado Paul Klee o Henri<br \/>Michaux&#8230;.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal\" data-mce-style=\"mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto; line-height: normal;\"><span style=\"font-size: 12.0pt\" data-mce-style=\"font-size: 12.0pt;\">Pintura que juega con la ilusi\u00f3n, tambi\u00e9n, y en ese<br \/>sentido otro de los grandes cuadros de Antonio Rojas es sin duda Painting the<br \/>light, Pointinq the line 11 1990), que figur\u00f3 en su segunda individual con<br \/>Antonio Mach\u00f3n, toda ella Galer\u00eda de espejos, por m\u00e1s luminosa y a\u00e9rea, menos<br \/>sombr\u00eda que la primera, y tambi\u00e9n por m\u00e1s ilusionista y manierista, y hay que<br \/>recordar que una de sus notas recientes reza as\u00ed: &#8220;Pintar la perspectiva<br \/>como si fuera plana y el plano como si fuera una perspectiva&#8221;.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal\" data-mce-style=\"mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto; line-height: normal;\"><span style=\"font-size: 12.0pt\" data-mce-style=\"font-size: 12.0pt;\">Antonio Rojos, y la fotograf\u00eda. En la muestra paralela<br \/>que se presentar\u00e1 en Algeciras, se ha optado, con buen criterio, por incluir<br \/>algunas de las muchas que ha tomado en Tarifa. Siempre me ha llamado la<br \/>atenci\u00f3n el inter\u00e9s de este pintor por la fotograf\u00eda, lo mucho y bien que ha<br \/>fotografiado su paisaje natal. (Su hermano Manuel, fot\u00f3grafo profesional, le ha<br \/>proporcionado materiales, consejos, y en algunas ocasiones sus propias<br \/>im\u00e1genes, alguna de las cu\u00e1les ha sido publicada en alguno de sus cat\u00e1logos).<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal\" data-mce-style=\"mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto; line-height: normal;\"><span style=\"font-size: 12.0pt\" data-mce-style=\"font-size: 12.0pt;\">Antonio Rojas, y la escultura. Ha hecho tanteos. No<br \/>descarta, alg\u00fan d\u00eda, realizaciones de mayor empe\u00f1o. Recuerdo que al poco de<br \/>llegar a Madrid, pintaba bas\u00e1ndose en maquetas, por \u00e9l mismo realizadas con<br \/>cart6n, con cajas de cerillas.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12.0pt;line-height: 107%\" data-mce-style=\"font-size: 12.0pt; line-height: 107%;\">El futuro. Charlamos delante de un<br \/>cuadro reci\u00e9n terminado, que todav\u00eda no tiene su visto bueno definitivo, y que<br \/>por lo tanto no ir\u00e1 a C\u00e1diz. Es un cuadro todav\u00eda sin t\u00edtulo, en el que<br \/>aparecen, como casi siempre aqu\u00ed, los muelles de Tarifa, y en cuyo centro<br \/>figura, descrito en t\u00e9rminos esquem\u00e1ticamente naturalistas, y contemplado como desde<br \/>un avi\u00f3n -\u00bfo desde el avi6n de T\u00e1nger?- el edificio de la Marina donde pint\u00f3<br \/>hace dos veranos. La composici\u00f3n la tensan unas cuerdas, que salen de unos<br \/>agujeros en una pared negra, que sugiere los altos, monumentales flancos de los<br \/>buques mercantes, que tanto atrajeron a los fot\u00f3grafos de la Nueva Objetividad.<br \/>Es un cuadro al que, de repente, le veo un cierto aire Fernand L\u00e9ger. Fernand<br \/>L\u00e9ger, buen punto final, de momento: otro navegante, y otro pintor fronterizo.<\/span><\/p>\n<p>Del catalogo del artista &#8221; La mirada oblicua&#8221; de 1999.<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\">Pintura. \u00d3leo sobre lienzo, mide 110 cm. de alto por 100cm. de largo. Obra de 2021<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"featured_media":2022375,"template":"","meta":[],"product_brand":[],"product_cat":[901,177],"product_tag":[141,169,906,905],"class_list":{"0":"post-2022376","1":"product","2":"type-product","3":"status-publish","4":"has-post-thumbnail","6":"product_cat-antonio-rojas","7":"product_cat-paintings","8":"product_tag-arte-contemporaneo","9":"product_tag-oleo","10":"product_tag-pintura-geometrica","11":"product_tag-pintura-metafisica","12":"product_shipping_class-caja","13":"pa_artistas-verificados-antonio-rojas","14":"pa_disciplina-pintura","15":"pa_estilo-geometrico","16":"pa_estilo-neometafisico","17":"pa_orientacion-vertical","18":"pa_tecnica-oleo","19":"pa_tema-arquitectura","20":"pa_tema-espacios-imaginarios","23":"outofstock","24":"sold-individually","25":"shipping-taxable","26":"purchasable","27":"product-type-simple"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/forloveatart.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/product\/2022376","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/forloveatart.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/product"}],"about":[{"href":"https:\/\/forloveatart.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/product"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/forloveatart.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/product\/2022376\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/forloveatart.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2022375"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/forloveatart.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2022376"}],"wp:term":[{"taxonomy":"product_brand","embeddable":true,"href":"https:\/\/forloveatart.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/product_brand?post=2022376"},{"taxonomy":"product_cat","embeddable":true,"href":"https:\/\/forloveatart.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/product_cat?post=2022376"},{"taxonomy":"product_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/forloveatart.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/product_tag?post=2022376"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}